domingo, 4 de marzo de 2012

CADA SIETE OLAS

Una vez conocí a alguien con un corazón enorme, literalmente! Tenía el corazón más grande que la caja torácica y eso le hacía especial, diferente…No todo el mundo tiene esa profundidad en los sentimientos, sensaciones, a veces nos encontramos con perlas y no sabemos apreciarlas.

Me dijo algo que me impactó: Cómo quieres vivir tu vida? Prueba a surfearla, siguiendo la ola. Te propongo que sigamos las olas.

La vida es un delicado equilibrio impredecible, no sólo hay que dejarse llevar por las olas , si no que no todas las olas sirven para surfear.
No basta con los sueños, no basta con las ilusiones, no basta con el deseo y los proyectos…y sin embargo, sin ellos no hay camino.

Ahora estoy sentada en la orilla con el traje puesto, pensando en las olas que me vendrán. Desde aquí fuera no podré coger ninguna…

Hay que meterse en el agua…Hace falta ponerse el neopreno, coger la tabla de nuestros proyectos, lanzarse a la vida y esperar atentamente la ola de la realidad para subirse en ella y surfear hasta la felicidad.

Dicen que cada siete olas viene una especial, si estoy en el agua y estoy atenta no perderé la oportunidad de surfearla, estoy segura de que pronto vendrá mi ola..

martes, 10 de enero de 2012

Mi mar

Como dice Neruda “ Necesito del mar porque me enseña; no sé si aprendo música o conciencia…” y es cierto, no sé exactamente lo que es, pero necesito su olor por las mañanas, el sonido de las olas, su salitre que cura mis heridas…

Un pequeño poema sobre el mar….


Estoy sentada en la orilla de una playa
Dónde todo es silencio y muchedumbre
Sueño sin saber qué hacer con mi tristeza
Que como el aire viene cuando siento
La inmensa necesidad de navegar por sus secretos…

Estoy sentada inerte entre la espuma
En las rocas milenarias
Donde no existe el tiempo
Cuál la quilla de un barco
En la rosa marinera de los vientos

Nenúfares de plata se aposentan
Imponiendo suspiros y lamentos
Con la brisa poniente y marinera
Que viene y va, buscando mi aliento
Atrapado en el perfume de tu ausencia

Estoy sentada en la orilla de una playa
Soñando existir sin tus momentos
Que no suena sin tus palabras
Me llevo tus olas y tu furia
Se muere mi mar con tu silencio